Los destornilladores aislados son herramientas de seguridad críticas para cualquier tipo de trabajo que involucre electricidad. Están hechos de materiales no conductores que cubren las partes metálicas del destornillador, protegiendo completamente a los usuarios de descargas eléctricas. El aislamiento de las puntas del destornillador suele fabricarse con plásticos o cauchos de alta calidad que han pasado por pruebas rigurosas como ASTM o VDE. Estos destornilladores están marcados o fabricados en colores que los distinguen como aislados, para que puedan ser identificados fácil y rápidamente. Los mangos de estos destornilladores están diseñados ergonómicamente para permitir a los usuarios agarrarlos firmemente mientras se mantiene el aislamiento intacto. Los destornilladores aislados son importantes para técnicos y electricistas cuando trabajan con circuitos eléctricos bajo tensión o en lugares con posibles amenazas eléctricas.